La eficiencia de las cadenas de valor es un factor crítico en la competitivdad demostrando cómo los cambios estructurales y la optimización de procesos no solo mejoran el desempeño ambiental reduciendo las emisiones de metano, sino que blindan la rentabilidad a largo plazo.
A través de una mirada intersectorial, se compartirán las experiencias de transformación industrial aplicadas en distintos sectores energéticos como hidrocarburos, minería y bioenergía.